11.3.14

Nada que valga la pena es fácil.

¿Dónde estaría yo si no te hubiera conocido?
Sólo sé que no me sentiría atada a una relación cuya razón de ser está tan clara que me aterra.

¿Dónde quedó mi afán por viajar, por sentir experiencias únicas que me harían crecer como persona?
Sólo quiero vivir, ser consciente de lo que siento, elegir con conocimiento de causa. No dejar que la marea me arrastre hacia islas desiertas.

Supongo que tengo miedo.
Pero ¿sabes?, aquello que da miedo suele merecer la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario