20.10.13

Let me play among the stars

Y una buena mañana despiertas. Te vistes, te arreglas, te preparas para otro día. Pero miras por la ventana al cielo, y no existe. Lo único que esperabas que fuera igual al día anterior, no está. Se ha roto en mil pedazos. Y en el suelo de tu habitación han caído unos trozos. Coges uno, te lo acercas y ves tu reflejo. Era un espejo. Siempre ha sido un espejo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario