16.7.12

Caja de Pandora

Aprendí a no necesitarte, aprendí a conformarme, a vaciarme, a ser fría. ¿Quién eras? Ah, sí, aquel recuerdo imborrable, aquel coma que sufrió mi alma, aquellas frases que se quedaron incrustadas.
Te he echado de menos, para ser sinceros es una verdad a medias, depende de la perspectiva.
El día que todo cambió, el café que no tuve el valor de escupirte a la cara, las lágrimas y el azucarillo con la cita célebre. Ya no recuerdo si era de Einstein o Freud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario