Para explicar su ausencia, para dejar salir al huracán que ahora parece amainar.
Parece que no ha cambiado mucho la cosa, pero nada es estático y yo no soy la excepción.
Hay relaciones, proyectos e ilusiones que se van a la mierda, eso lo sabemos todos, pero lo que no entiendo es como se puede ir todo tan rápido por culpa de la dejadez. Llamadas que quedaron pendientes, planes nunca terminados... siempre lo mismo, pero nunca igual. "Te echo de menos", "No tengo tiempo" y más falsas verdades. Si no fuéramos tan gilipollas, lucharíamos por no perder lo que queremos, daríamos nuestro brazo a torcer y no se nos iría la fuerza por la boca, o ¿acaso es que no lo queremos realmente?
No hay comentarios:
Publicar un comentario