Se colocó uno de los cigarrillos entre los labios y mientras lo encendía, cruzó el paso de cebra sin pararse a mirar el semáforo. No le preocupaba que pudiera pasar algún coche, el tráfico no era muy fluido a las cuatro de la madrugada.
Llegó al motel cuando ya despuntaba el alba. Abrió cuidadosamente la puerta, evitando que chirriara, para no despertar a su acompañante. Entró en el baño, se desvistió y se dio la larga ducha que tanto necesitaba para poder dormir tranquilo.
Se acercó a la cama, besó la frente de la chica, y cayó rendido a los pies de Morfeo.
Llegó al motel cuando ya despuntaba el alba. Abrió cuidadosamente la puerta, evitando que chirriara, para no despertar a su acompañante. Entró en el baño, se desvistió y se dio la larga ducha que tanto necesitaba para poder dormir tranquilo.
Se acercó a la cama, besó la frente de la chica, y cayó rendido a los pies de Morfeo.
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