Recogió el sobre del buzón. No tenía remitente, y viviendo ella sola en la casa, no podría ser para otra persona.
Lo abrió con curiosidad, pero tranquilamente, sin prisas. Al abrirlo y leerlo, su ceño se frunció. Lo único que contenía la carta era un mensaje incoherente: "No mires atrás" ¿Qué significaba aquello?
No importaba, había empezado tomándose el día con filosofía y por nada del mundo eso iba a cambiar.
Lo abrió con curiosidad, pero tranquilamente, sin prisas. Al abrirlo y leerlo, su ceño se frunció. Lo único que contenía la carta era un mensaje incoherente: "No mires atrás" ¿Qué significaba aquello?
No importaba, había empezado tomándose el día con filosofía y por nada del mundo eso iba a cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario